Mientras los gobiernos europeos se apresuran para aliviar los temores de que
Grecia abandone el euro, muchas empresas se preparan para lo peor.
Las multinacionales alistan varios planes de contingencia para adaptarse a
una serie de circunstancias, desde un congelamiento de los pagos
transfronterizos y disturbios en Grecia a un quiebre más amplio de la zona
euro.
Un área en la que han hecho hincapié es preservar el valor de su dinero en
efectivo. El temor es que los euros sean convertidos a dracmas y devaluados. En
caso de que ello ocurra, se espera que Grecia imponga controles para impedir una
fuga de capitales.
La cervecera holandesa Heineken NV está sacando efectivo de Grecia y la zona
euro para colocarlo en monedas como el dólar y la libra esterlina. Las medidas
son parte de la rutina normal de gestión de efectivo de la empresa, pero ahora
se están haciendo más a menudo y en forma más focalizada, informó un vocero.
"Nos aseguramos de no dejar demasiado efectivo en Grecia para limitar nuestra
exposición", añadió. Otras compañías, como el grupo de licores Diageo PLC y la
farmacéutica GlaxoSmithKline PLC, han adoptado precauciones similares.
Mientras tanto, varias firmas griegas han hecho uso de sus líneas de crédito
con bancos extranjeros y locales por temor a perder acceso a ellas si el país
vuelva a adoptar la dracma como moneda e impone controles al ingreso de
capitales, dijo un directivo de un banco con operaciones en el país. El
ejecutivo prefirió no identificar a las empresas o los bancos involucrados.
El operador europeo de turismo TUI AG y el vendedor inglés de electrónicos
Dixons Retail PLC tienen planes listos para cambiar o proteger clientes y
activos en caso de agitación social en Grecia. En algunos casos, están tomando
como modelo métodos ensayados y probados en África del Norte durante la
Primavera Árabe del año pasado. TUI dijo que, de ser necesario, podría desplazar
a otros destinos a clientes que planeaban viajar a Grecia.
La consultora alemana Roland Berger recomienda a sus clientes corporativos
ser precavidos e incluir en sus contratos cláusulas que estipulen qué moneda o
tasa de cambio será usada en caso de que Grecia abandone el euro.
Las empresas que operan en Grecia y España también están insistiendo en el
pago de cuotas iniciales más elevadas, en algunos casos de hasta 50%, por
productos o servicios.
Una salida de Grecia de la zona euro "sería un desastre total y no se debería
subestimar", señaló Benedict James, socio de la firma de abogados inglesa
Linklaters. "El escaso trabajo que estábamos haciendo sobre este tema se
convirtió hace unas semanas en una cantidad importante", afirma. El trabajo se
concentra en los contratos de negocios y cuáles podrían darse por terminados en
caso de que Grecia abandone el euro y adopte la dracma como moneda.
El último capítulo en la prolongada crisis europea se desató tras los sólidos
resultados que el partido de izquierda radical Syriza obtuvo en las elecciones
griegas del 6 de mayo. Si Syriza triunfa en los comicios del 17 de junio y
cumple su promesa de dejar de cumplir las severas condiciones impuestas por los
paquetes de rescate, Grecia podría quedar sin acceso a la financiación
internacional y verse obligada a retomar la dracma.
El nerviosismo sobre la salud de la banca y la economía española ha
exacerbado las preocupaciones sobre una salida griega del euro y una posible
división del bloque de 17 países que comparten la divisa.
El gigante minorista francés Carrefour SA está consolidando su red en Grecia
en menos locales de mayor tamaño para enfrentar el desplome de las ventas.
También está poniendo en los estantes más productos de marca propia y menos de
gigantes como Nestlé SA, Danone SA y Procter & Gamble Co.
Otras empresas también contemplan escenarios en caso de un quiebre mayor de
la zona euro.
Directivos de la European Aeronautic Defence & Space Co. (EADS), la
matriz de Airbus, dicen que un regreso a las monedas nacionales obligaría al
conglomerado a replantear todo su negocio, desde dónde expandirse hasta la
selección de sus proveedores y los salarios.
"Si regresamos, la moneda alemana probablemente será más fuerte que el resto,
lo cual plantea dudas sobre expansión a largo plazo", dijo un vocero del
conglomerado. "Existe un potencial para que exploten tensiones dentro del grupo
porque los niveles salariales serían diferentes" de país a país, manifestó. EADS
evalúa la creación de un banco interno para proteger su acceso y el de sus
clientes al crédito. La medida también le permitiría acceder a los fondos
baratos del Banco Central Europeo, tal y como lo hizo hace poco la automotriz
francesa PSA Peugeot-Citroën SA.
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