Si ha habido algo positivo en la crisis financiera, ha sido el oro.
Los gobiernos occidentales, que alguna vez fueron sólidos como una roca,
corrompieron las viejas y nobles monedas y calificaciones crediticias al
enfrentar enormes deudas. Entonces, no es sorprendente que el último refugio de
los aterrorizados inversionistas se haya abarrotado inexorablemente, y podría
recibir más refugiados. El precio del oro ha ascendido desde el nivel de
alrededor de US$600 la onza a comienzos de 2007, hasta más allá de los US$1.800
la onza.
Ahora ronda los US$1.768, pero sigue coqueteando con un máximo de siete meses
gracias a la última incursión de la Reserva Federal de Estados Unidos en la
ruleta de la política monetaria.
La semana pasada conocimos su plan para comprar mensualmente valores
respaldados por hipotecas hasta que mejore el atribulado mercado laboral
estadounidense. Lo que sucederá ¿cierto?
Bien, esa es la esperanza, aunque ninguna otra cosa ha funcionado. Pero, en
cualquier caso, ayudado por Bernanke y compañía, el oro para entrega inmediata
acaba de protagonizar una racha alcista de cuatro semanas consecutivas, algo que
no se había visto desde inicios de junio.
La depreciación del dólar que acompañó este ascenso también significó una
correlación inversa más fuerte entre el oro y el índice del dólar en las últimas
semanas. Ahora se ubica en -0,79 (basado en los promedios móviles de cuatro
semanas), y es la más extrema en lo que va del año, según FX Pro.
"La opinión está ganando adeptos que los renovados esfuerzos de
flexibilización cuantitativa de la Fed, junto con los últimos esfuerzos del
Banco Central Europeo y, posiblemente, mayores esfuerzos de Japón esta semana,
causarán un deterioro de la confianza en las monedas de papel", escribieron
analistas de la firma.
De manera que hay grandes factores positivos en potencia para el oro. El área
de US$1.790-US$1.803 sigue siendo clave para el alza, debido a que ésta ha
proporcionado una severa resistencia en un par de oportunidades durante los
últimos meses. Si puede traspasarla, los gráficos de FX Pro aparentemente
lucirán mucho más positivos para los alcistas en el oro a medida que finaliza el
año.
No obstante, un precio del oro recientemente revigorizado podría ser una muy
mala noticia para las autoridades monetarias mundiales. Los niveles ya dicen
mucho sobre la falta de confianza de los inversionistas en ellos. Una vez que
comencemos a coquetear con US$2.000, ¿cuál será el punto en que ellos siquiera
traten?
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